¿Qué es un peeling químico?
La exfoliación química es un tratamiento estético común que utiliza una solución química para eliminar intencionadamente las capas externas de la piel. El objetivo es desencadenar el proceso natural de curación de la piel y fomentar el crecimiento de una piel nueva, más tersa y luminosa.
Incluso cuando se realiza correctamente, el procedimiento causa daños controlados en la piel: así es como funciona. Las capas externas de la piel se pelan, dejando paso a una piel fresca y regenerada debajo. Sin embargo, si la exfoliación es demasiado fuerte o se utiliza incorrectamente, puede provocar heridas cutáneas más graves.
Afecciones tratadas:
- Acné y cicatrices de acné
- Tono de piel y pigmentación desiguales
- Líneas finas y arrugas
- Piel dañada por el sol
- Textura de la piel áspera o apagada
- Manchas de la edad y melasma
Tipos de peelings químicos:
- Peelings superficiales: Exfoliación ligera con ácidos suaves (como el alfahidroxiácido). El tiempo de inactividad es mínimo, pero puede causar enrojecimiento leve y sequedad.
- Peelings medios: Penetran en capas más profundas, a menudo utilizando ácido tricloroacético (TCA). Puede causar enrojecimiento, hinchazón y descamación durante varios días.
- Peelings profundos: Alcanzan las capas dérmicas inferiores, normalmente con fenol. Requieren una recuperación más larga y conllevan más riesgo de cicatrices o cambios de pigmentación.
Cómo se produce la herida:
Los peelings químicos actúan dañando intencionadamente la piel, lo que forma parte del proceso de tratamiento. Cuanto más fuerte sea el peeling, más profunda será la lesión cutánea.
Sin embargo, si se realiza de forma incorrecta, como el uso excesivo del producto, la utilización de un tipo de producto inadecuado para la piel o el incumplimiento de los cuidados posteriores, el tratamiento puede provocar quemaduras químicas, heridas abiertas, descamación excesiva y ampollas.
Qué ocurrirá si no se interrumpe:
Si el daño cutáneo de un peeling químico no se trata adecuadamente:
- La zona puede infectarse, sobre todo si las ampollas o las heridas abiertas están expuestas a bacterias.
- Pueden aparecer hiperpigmentaciones o manchas oscuras a medida que la piel cicatriza de forma desigual.
- La herida puede provocar cicatrices o decoloración de la piel a largo plazo.
- El proceso de cicatrización puede ser lento e incómodo, con enrojecimiento prolongado, picor o sensibilidad cutánea.