¿Qué es una craneotomía?
Una craneotomía es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa temporalmente una parte del cráneo (denominada colgajo óseo) para acceder al cerebro. Se realiza para tratar afecciones como tumores cerebrales, aneurismas, lesiones cerebrales traumáticas o epilepsia. Tras la intervención, el colgajo óseo suele sustituirse y fijarse con placas o tornillos.
¿Cómo se produce la herida?
El cirujano hace una incisión en el cuero cabelludo y, a continuación, utiliza herramientas especializadas para cortar y levantar una sección del cráneo. Esto crea una herida profunda que atraviesa la piel, el músculo y el hueso. Una vez finalizada la intervención, se recoloca el colgajo óseo y se sutura o grapa el cuero cabelludo.
¿Qué ocurre si no se trata adecuadamente?
- Infección (cuero cabelludo, cráneo o cerebro): Una mala higiene de las heridas puede provocar infecciones como meningitis, abscesos en el cuero cabelludo o incluso una infección cerebral, que puede ser potencialmente mortal.
- Dehiscencia de la herida o problemas con el colgajo óseo: Si la herida vuelve a abrirse o el colgajo óseo no cicatriza correctamente, puede causar inestabilidad en el cráneo o requerir cirugía adicional.
- Hinchazón y acumulación de líquidos: Un drenaje o una presión inadecuados pueden provocar complicaciones graves, como presión intracraneal o fugas de líquido cefalorraquídeo (LCR).
- Cicatrices graves o entumecimiento: El cuero cabelludo puede desarrollar cicatrices gruesas o zonas de entumecimiento prolongado debido a la afectación nerviosa.
- Síntomas neurológicos: Si se produce infección o presión, los pacientes pueden experimentar confusión, convulsiones, cefaleas u otros déficits neurológicos.