¿Qué son los neuromoduladores?
Los neuromoduladores son tratamientos inyectables (como Botox, Dysport o Xeomin) utilizados en medicina estética para relajar temporalmente los músculos que causan arrugas y líneas de expresión. Actúan bloqueando las señales nerviosas que desencadenan las contracciones musculares, con lo que se consigue una piel más tersa y joven.
Cuando se realizan correctamente, estos tratamientos suelen ser seguros y sólo causan efectos secundarios menores. Sin embargo, dado que utilizan agujas y actúan sobre el sistema nervioso, pueden provocar lesiones cutáneas localizadas o complicaciones, incluso cuando se realizan de forma profesional.
Afecciones tratadas:
- Líneas de la frente
- Líneas de expresión (líneas glabelares)
- Patas de gallo (alrededor de los ojos)
- Líneas de conejo (arrugas de la nariz)
- Bandas para el cuello
- Sudoración excesiva (hiperhidrosis)
- Adelgazamiento de la mandíbula o modelado facial relacionado con los músculos
Cómo se produce la herida:
Aunque las inyecciones de neuromoduladores son mínimamente invasivas, siguen implicando la punción de la piel con agujas finas.
Esto puede causar:
- Hematomas en el lugar de la inyección (por rotura de vasos sanguíneos)
- Hinchazón, enrojecimiento o sensibilidad
- En raras ocasiones, una técnica deficiente puede provocar hemorragias bajo la piel o infecciones localizadas.
Si el producto se inyecta incorrectamente o en el músculo equivocado, puede provocar debilidad muscular, párpados caídos, expresión facial desigual o irritación nerviosa, que, aunque no son heridas abiertas, se consideran complicaciones de los tejidos blandos.
Qué ocurre si no se trata:
Si no se tratan adecuadamente las complicaciones o lesiones cutáneas derivadas de las inyecciones de neuromoduladores:
- Los hematomas o la hinchazón pueden empeorar o durar más tiempo
- Puede producirse una infección cutánea, especialmente si las bacterias penetran a través del lugar de la inyección.
- La asimetría persistente o la caída facial pueden afectar a la apariencia y a la confianza en uno mismo.
- En casos graves, el paciente puede necesitar atención médica para corregir las reacciones adversas nerviosas o musculares